Esto se ha vuelto muy recurrente, no entiendo cómo es que vuelvo a caer en lo mismo. Pensé que ya se había acabo esa etapa, pero al parecer me sigue y aún no sé cómo controlarla, aunque a veces la domo y la dejo callada, siempre renace un día, un minuto... un tiempo.
Y duele saber que es tan fácil que te digan de amo y te cambien por cualquiera que sea más entretenida, que si es que llega a haber alguien que de verdad me quiera, no sabré si es verdad, porque ya no creeré en esa palabra... si es tan fácil decirlo, si es tan fácil escribirlo y en los idiomas que sean, como dije antes: "...dibújame un sol, descríbeme un mar, dime mentiras... que es tan fácil decir te amo, se necesita una mentirosa boca y un corazón frío... vamos, no te hace falta nada..."
Sí, prefería las mentiras, el fácil decir, pero ahora no, quiero reales, quiero tangibles, quiero los míos, los propios y si tengo que decir Adiós a lo que sea lo diré con la frente en alto, que al parecer prefiero perder para ver que gano, que quedarme con la ilusión, quizás peco de cobarde, quizás peco de estúpida, pero es lo que siento ahora, aunque al parecer ni los reales me acompañan tanto, habrá que trabajar en ellos, por mientras me quedo con mi cajita y mi gato.
Tú, quién sea que llegues, invéntame una palabra con cariño y hagámosla nuestra para siempre, aunque dure poco.
Y duele saber que es tan fácil que te digan de amo y te cambien por cualquiera que sea más entretenida, que si es que llega a haber alguien que de verdad me quiera, no sabré si es verdad, porque ya no creeré en esa palabra... si es tan fácil decirlo, si es tan fácil escribirlo y en los idiomas que sean, como dije antes: "...dibújame un sol, descríbeme un mar, dime mentiras... que es tan fácil decir te amo, se necesita una mentirosa boca y un corazón frío... vamos, no te hace falta nada..."
Sí, prefería las mentiras, el fácil decir, pero ahora no, quiero reales, quiero tangibles, quiero los míos, los propios y si tengo que decir Adiós a lo que sea lo diré con la frente en alto, que al parecer prefiero perder para ver que gano, que quedarme con la ilusión, quizás peco de cobarde, quizás peco de estúpida, pero es lo que siento ahora, aunque al parecer ni los reales me acompañan tanto, habrá que trabajar en ellos, por mientras me quedo con mi cajita y mi gato.
Tú, quién sea que llegues, invéntame una palabra con cariño y hagámosla nuestra para siempre, aunque dure poco.






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